Una simple palabra (novela), de Claudia Cortalezzi

Adelanto:

Capítulo Cero

Arnoldo se agachó y trató de levantar el pico de la botella —no quería que alguien se cortase—, pero sus dedos no pudieron asirla, pasaron a través del objeto como si su mano fuese la de un espíritu.
Mara y Sabino hicieron lo mismo con sus propias armas. Y se dieron cuenta de que sus manos derechas —que antes se habían clavado en el cuerpo rojo y líquido— se habían vuelto rojas y líquidas. Y fantasmales.
Mara, Arnoldo y Sabino, los tres de rodillas sobre el pasto húmedo, achicaron el círculo.
Sabino alzó su brazo derecho y lo dejó suspendido frente a su cara.
Los otros lo imitaron.
Y sus manos se traspasaron unas con otras como en una danza macabra.
—Van a recuperar el sentido del tacto —dijo la inconfundible voz—. Quiero decir que el tacto de sus manos derechas se va a reponer en una hora, más o menos. Es la marca del delito —el hombrecito largó una carcajada—. El tacto se va a restablecer, pero el color les durará una semana. No se preocupen, sólo ustedes pueden verlo. Cuando desaparezca la marca, se borrará de sus mentes el recuerdo de nuestro encuentro.
Sabino miró a Mara y a Arnoldo. Los miró como estudiándolos, como queriendo encontrar algo diferente. Vio que los otros también los observaban a él. Cada uno había descubierto una señal en el otro, una marca que tal vez los ayudaría a reconocerse en el futuro.
Pensó en su propia marca de nacimiento: un ojo marrón oscuro y el otro verde. La chica, Mara, nunca podría disimular la mancha negra y abultada entre las cejas. Y el otro…, Arnoldo, llevaría una cicatriz en la mejilla izquierda, una cicatriz de una herida que ahora apenas sangraba.
Arnoldo levantó la mano derecha a la mejilla izquierda, que los otros dos le miraban, y no pudo tocarse. Una hora sin tacto, se dijo. Probó con la otra mano: halló una herida profunda ahí, la parte de abajo colgando. Enseguida retiró la mano.
Y la voz volvió de prepo en sus oídos:
—Cuando desaparezca la marca —repitió—, se borrará de sus mentes el recuerdo de nuestro encuentro. El recuerdo del encuentro y el recuerdo de la palabra que acabo de decirles. La palabra que le corresponde a cada uno, claro está.


Editorial Andrómeda

Esto dijo Carlos Daniel Vászquez "Axxonita". ¡Muchas gracias!
Alejandro Milina escribió una reseña en Cuasar 50/51. ¡Muchas gracias!



"Una simple plabra", de Claudia Cortalezzi
Disponible en Yenny El Ateneo, Cúspide y Librerías Santa fe
Cúspide libros
Tematika.com
Librerías Santa Fe
Amazon


12 comentarios:

  1. ¡Ahora quiero saber como sigue!
    Mis enésimas felicitaciones y aunque seguramente llegará a Pergamino ( me fijé en la página de Andrómeda)pienso adquirirlo directamente de la bella autora y con dedicatoria exclusiva para darme dique con mis amistades.
    Un beso.
    Miguel Angel.

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  2. Mil gracias, Miguel.
    Me alegra mucho que esas poquitas "simples palabras" te hayan enganchado.
    Con mucho gusto te dedicaré el libro.
    Te mando un beso.

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  3. Bravo Claudia! Felicitaciones! Ya quiero leerla...

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  4. Lo mismo digo, Martín.
    A ver cuándo nos vemos para el intercambio.
    Beso

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  5. cuanta intriga, me deja con ganas de seguir leyendo, la brevedad de este fragmento promete mucho.

    Felicitaciones!

    Te invito a conocer mi blog: www.elserafodelplata.blogspot.com


    Saludos

    Santiago Ocampos

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  6. Gracias, Santiago.
    Pasaré por tu blog.
    Te cuento que "Una simple palabra" está en Yenny El Ateneo, y en Tematika.com.

    Saludos.

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  7. ¡Enhorabuena de antemano!

    Como la presentación fue un poco lejos de mi ciudad... pude ver en youtube la presentación del mismo, junto a Sergio y a Martin.

    Un saludo indio

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  8. Claudia:

    me costó, pero la conseguí. La hice traer -previo encargo- a una librería de Adrogué.
    Realmente disfruté mucho mientras la leía, tanto que me la leí de un saque. Lograste que Mara, Arnoldo y Sabino me atraparan, y "el hombrecito largirucho", no me dejó soltar el libro hasta el final.
    Ojalá te cruce en algún asado en el Tiro, así me firmás la novela.
    Un beso grande y mis felicitaciones.

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  9. ¡Qué lindas palabras, Jorgelina!
    Seguro que nos conoceremos en el asado de diciembre del TCyC.
    Te mando un beso grande.

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